lunes, 22 de diciembre de 2008

Tinta roja, tinta negra

Después de meses de ausencia, en los que el trabajo, la universidad, los compromisos y cuánta cosa trae consigo la vida, me tenían algo aislada de la tranquilidad que necesito para escribir, he vuelto.
Pero tengo un amigo tan querido y apreciado, que incluso me atravería a afirmar que es casi el único que entra y lee constantemente mi blog, extraña mis largas e injustificadas ausencias, y me insiste con entusiasmo y disciplina que no deje de actulizarlo.
Algún día compañero tendré ese coraje y constancia de la que usted habla y pone en práctica cada día.
Hoy hago un pequeño intento publicando y estrenando mi nuevo blog de viajes, pese a la hora (2.35 hrs) y pese a no tener material nuevo. Pero al menos cumplo copiando el texto que me publicaron este mes en la revista Etiqueta Negra.

Espero que no pasen otros tres meses para volver a dar señales de humo. Al menos por usted compañero, que hasta para leerme es comprometido.


Ref: http://nitaviajera.blogspot.com

jueves, 11 de septiembre de 2008

Somos cinco mil aquí!


En esta pequeña parte de la ciudad.

Somos cinco mil.


¿Cuántos somos en total

en las ciudades y en todo el país?


Somos aquí diez mil manos

que siembran y hacen andar las fábricas.


¡Cuánta humanidad


con hambre, frío, pánico, dolor,

presión moral, terror y locura!


Seis de los nuestros se perdieron

en el espacio de las estrellas.


Un muerto, un golpeado como jamás creí

se podría golpear a un ser humano.


Los otros cuatro quisieron quitar

se todos los temores,uno saltando al vacío,

otro golpeándose la cabeza contra el muro,

pero todos con la mirada fija de la muerte.


¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!


Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada.

La sangre para ellos son medallas.

La matanza es acto de heroísmo.


¿Es éste el mundo que creaste, Dios mío?

¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo?


En estas cuatro murallas sólo existe un número que no progresa.

Que lentamente querrá la muerte.


Pero de pronto me golpea la consciencia

y veo esta marea sin latido

y veo el pulso de las máquinas

y los militares mostrando su rostro de matrona lleno de dulzura.


¿Y Méjico, Cuba, y el mundo?

¡Qué griten esta ignominia!


Somos diez mil manos que no producen.

¿Cuántos somos en toda la patria?


La sangre del Compañero Presidente

golpea más fuerte que bombas y metrallas.


Así golpeará nuestro puño nuevamente.

Canto, que mal me sales cuando tengo que cantar espanto.


Espanto como el que vivo, como el que muero, espanto.


De verme entre tantos y tantos momentos del infinito

en que el silencio y el grito son las metas de este canto.


Lo que nunca vi, lo que he sentido

y lo que siento hará brotar el momento....

VÍCTOR JARA
1973

viernes, 22 de agosto de 2008

todo tiempo pasado fue mejor?


: ...sigo pensando que nací en una época equivocada.



: quizás no, quizás es ahora que nos toca trabajar y ser algún día los viejos de la historia.









En la foto: Simone de Beauvoir, Jean Paul Sartre y Ernesto "che" Guevara

viernes, 15 de agosto de 2008

de lo cotidiano.

Cuando por un segundo pasó velozmente la idea, la sola idea, de que quizás tú ya no estarías, no serías materia y ese fuerte latido de corazón que te identifica dejaría de existir, sentí un dolor en el pecho, un remezón muy fuerte y un cóctel de sensaciones indescriptibles.

Pensé, que más allá de lo que nos espera, juntos o separados, quiero una vida en que tu melódica voz se aparezca de vez en cuando, me llame, me susurre y me cante alguna cancioncita que nos invoque viejos tiempos.

Después de 3 horas cojas, lentas y entre cortadas, yo recordaba esas veces en que te hago preguntas con voz de niña y digo quién, dónde, cuándo y por qué. Y sólo tú entiendes el porqué de esas preguntas. Y casi siempre, para acabar con el frío, pongo mi pie en tu pierna y mi nariz en tu mejilla.

Como en un festival de cortometrajes pude ver las escenas de todas esas veces en que te hago cosquillas y aunque tú te resistes con todas tus fuerzas, terminas riéndote a carcajadas con la mitad del cuerpo fuera de la cama.

Más reales y cercanas se veían las veces en que comemos bombones helados tapados hasta el cuello mientras somos espectadores de alguna película arrendada, la cual olvidaremos devolver el día que corresponde.

Todo lo común, cotidiano y simple, se acomodó en mi memoria y se catalogó como único, eventual y extraordinario.

Así, cosas tan simples y mundanas, reafirmaban en mí cuánto quería que se volviesen a repetir. Te imaginé en la cama, sentado, como cuando a veces, casi siempre, te tapo los ojos si es que sale una mujer semidesnuda en la televisión y tú, ya conociéndome, te adelantas y atajas mi mano

Ese miedo, que de seguro te remeció a ti también aquel invierno de hace ya dos años, golpeaba mi puerta café nortina y amenazaba con cualquier noticia que jamás en la vida, en esta vida, quiero escuchar. Porque en ese entonces lloraré, armaré mares de llanto, frunciré demasiado mi ceño y no servirá de nada si no estás tú para decirme: “ya hayati, ya va a pasar, relaja la frente y respira profundo, yo estoy aquí”.

Pero bruscamente, de pronto, viajaba de nuevo a esas veces en que se nos pasa todo el día y nos saltamos desayuno y almuerzo y terminamos haciendo once-comida como para un batallón y aunque decimos que es mucho, casi siempre terminamos la olla.

Muchas veces cuando tengo mis manos muy congeladas, sin que te des cuenta, las pongo en tu espalda y tú gritas de impresión y me haces prometer que será la última vez. Ahora estaba dispuesta a prometerte que en verdad lo sería. Pero las falsas alarmas no valen, bien lo sabes habibi.

Es el valor incalculable que toman las cosas cuando temes perderlas, sabes? Es la tardía y cobarde reacción que nos ataca cuando ya sería demasiado tarde para todo, para arrepentimientos y nuevas oportunidades.

Uf, qué angustia y dónde está tu mano en ese entonces. Es ahí cuando necesito volar a ese instante en que me haces cariño en el pelo con tu mano derecha para que me quede dormida, sobre todo cuando llueve y tengo miedo.

Sólo quería repetir una y otra vez esas veces, casi siempre en realidad, en que llegamos tarde al cine aunque tengamos planificada la ida desde hace un mes. O esas otras tantas en que tocas guitarra a mi lado y soportas que cante el coro aunque no afine ninguna nota

Cuando el alivio cruzó 2 mil kilómetros y me hizo respirar tranquila, pude darme cuenta cuán posible es que todo aquello se repita, que hagamos una vez más de lo cotidiano algo extraordinario y nos riamos como dos locos emborrachados de vida.

Eso es, compañero, volar. Volar incluso a la distancia. Volar contigo y sin ti. Volar en sueños y de día. Volar por volar.

Sigamos volando?

martes, 5 de agosto de 2008

Juntos Podemos Más

Estimados amigos lectores:
Hago un paréntesis en mi blog para comunicarles algo que, al menos para mí, es una gran noticia.
Mi compañero y amigo, Daniel Jadue, postulará finalmente como candidato a Alcalde de Recoleta para el próximo período municipal de 2008-2012.
Me parece una gran noticia porque creo que es la mejor opción que existe para Recoleta y no lo digo desde un sentimentalismo simplista, sino que desde el conocimiento, porque sé y me consta cómo y cuánto trabaja Daniel por esta comuna. Tanto en La Chimba como directamente con los vecinos, ha desarrollado, en terreno, un trabajo desde hace muchos años y conoce de cerca los problemas reales que afectan a este sector tan multicultural de Santiago.
No tengo dudas de que Daniel podrá cumplir con las expectativas de sus electores, porque es un profesional competente, responsable y que trabaja de manera limpia sin transar principios ni valores, porque no necesita de la política para vivir.
Más allá de mis impresiones, deseo invitarlos a revisar algunos de sus artículos, parte de su trabajo en el Centro La Chimba y sus entrevistas en Radio Nuevo Mundo.
Esperamos contar con el apoyo de todos ustedes y así lograr este nuevo desafío.
Un abrazo fraterno.

La Chimba: http://www.lachimba.org/

Daniel Jadue: http://www.danieljadue.cl/

En Facebook: Daniel Jadue Jadue

lunes, 28 de julio de 2008

dolor solitario

Es el dolor, una vez más, el que me convoca a escribir


él ha hecho un llamado abierto y han llegado todos mis sentimientos a esperar su turno

Está cavando su propia tumba dentro de mí

Me retuerce, me enfrenta, me predispone

Hace que me tiemblen las rodillas y aumente la fiebre

Dolor maldito, dolor necesario

Dolor maloliente, dolor humano

Tan sarcástico y realista

Me desgarra las uñas, los dientes, el pelo, el alma

Hace caer una a una mis piezas

Y este dominó se desarma

Se tambalea, se desmaya

Y no puedo con tanta rabia

Tantas ganas de decir ¡basta!

De gritar huída, de comer esperanza

Dolor solitario, dolor inhumano

Me acompaña nuevamente

Me consuela de mi llanto

Me suicida en mi pena

Me revive

De vez en cuando

jueves, 17 de julio de 2008

caracoles


Hoy maté a un caracol en mi jardín. No es que quiera justificar mi acto, pero juro que no lo vi. Había poca luz, estaba todo muy húmedo y sólo tomé conciencia de mi acto cuando sentí que algo crujió bajo mi bota.
Me sentí terrible porque por muy insecto que sea, el pobre caracol vivía tranquilo, sin provocarme ningún problema y aunque no hable o quizás ni siquiera piense, respiraba y era un ser vivo, igual que yo. Solo eso ya nos unía, por muy diferente que seamos.
Entonces, ya guardando la proporciones, me pregunté: ¿Cómo se habrán sentido Mario Manriquez Bravo, Manuel "mamo" Contreras, Osvaldo "guatón" Romo y Alvaro Corbalán?
Yo, sólo me pregunto.